¿POR QUÉ DEBES AGACHARTE PARA HABLAR CON UN NIÑO?
Hola queridas y queridos lectores, hoy vamos a hablar sobre los beneficios que puede significar la acción de agacharse para hablar con un/a niño/a. Con este pequeño gesto podemos generar una comunicación enorme e infinita!
Ahora sí, empezamos ya y además con una historia…
Recuerdo que hace un tiempo tomé una foto de mis hijas en verano que estaban jugando en una piscina que improvisamos en mi pequeña terraza, quise hacer una foto para compartirla por Instagram y en eso de buscar el ángulo para hacer una foto bonita, me agaché y realicé la foto. Una amiga que vio la foto y conoce mi pequeña terraza me dijo: tu terraza parecía enorme desde esa altura en la que hiciste la foto… a lo que yo respondí: es la altura de la mirada de un niño pequeño… TODO PARECE INMENSO ANTE LOS OJOS DE UN NIÑO.
Pequeños en un mundo de Gigantes
Imagina que intentás hablar con otra persona y que está lejos o que estás sentados en el suelo y alguien que está de pie quiere decir algo importante… Qué suele ocurrir en estos caso? Necesitás la cercanía para poder escuchar ‘bien’ lo que quieren contar. Es interesante, plantear un escenario parecido al que viven los niños cuando se quieren comunicar, escuchar y aprender en un ‘mundo de gigantes’.
En alguna oportunidad hemos hablado de lo importante que es tener en el hogar los recursos a la altura del uso de los niños pequeños como en la Pedagogía Montessori, porque invitan a su uso y generan autonomía. En la comunicación sucede algo parecido, hablamos desde arriba hacia abajo con ellos, miramos y damos todo nuestro amor, nosotros altos desde su mirada de niños, a veces un poco inaccesibles.
Con mis hijas me he dado cuenta que existe una comunicación más efectiva cuando me agacho y les hablo a su altura. Es una práctica que empecé haciendo con Mar desde hace unos 4 años, poco a poco sin darme cuenta la interioricé y ya lo hago de forma automática con las dos niñas, ahora me agacho a diferentes alturas… hasta cuando le digo algo a nuestro perro Bob me agacho también jejejeje.
Me importas y te entiendo, me interesa lo que dices y te miro como me miras tú a mí.
El contacto visual directo
La comunicación no verbal, el contacto visual, nos habilita esa escucha activa, nos permite conectar, escuchar de verdad. El hablar constantemente agachados a su altura, produce indirectamente un efecto de escucha sensible, ya que estamos utilizado nuestra ventana al mundo, nuestros ojos, para mirarles y así también escuchar sus necesidades, esto es muy importante en la comunicación no verbal que es la comunicación inicial del ser humano.
El contacto visual directo a la misma altura permite transmitir un: Me importas y te entiendo, me interesa lo que dices y te miro como me miras tú a mi… En este momento lo que me quieres decir es lo más importante del mundo para mí y te quiero.
Ahora enumero los beneficios de agacharse para hablar con l@s niñ@s a su altura:
1.- Se produce una comunicación más fluida.
2.- Agacharte permite dirigir todo tu cuerpo hacia el niño y escucharle así por completo.
3.-Estar a su altura invita al abrazo y a la confianza de tenerte cerca.
4.- Utilizar frecuentemente el contacto visual directo, permite mirarle a los ojos mientras te habla o le hablas.
5.- Ayuda a desarrollar el lenguaje, los niños y niñas tienes más ganas de decirnos las cosas!
6.- Permite tomar conciencia del momento, evitando el te escucho pero veo todo lo demás que ocurre a mi alrededor.
7.- Las emociones se pueden ver también a través de las expresiones fáciles. Agachados no perdemos detalle.
8.- El niño se siente seguro y sobre todo valorado. ‘Alguien se agacha para hablar conmigo.’
9.- Estimula la inteligencia emocional, cuando tenemos una conversación fluida ‘en sintonía’ con alguna persona, nos sentimos más a gusto.
10.- Transmite confianza y seguridad. Recuerda que cuándo dices un secreto cómo lo dices? muy cerca, muy cerca!
La principal forma de comunicación en los niños pequeños es la comunicación no verbal, el estar agachados podemos disfrutar mejor de esta forma de comunicación.
Agacharnos para comunicarnos invita al niño o la niña a verbalizar sus emociones.
Genera empatía, porque si tu te agachas para poder hablar conmigo, yo me esforzaré en hacer… para poder comunicarme con otra persona.
Agachado es más fácil saber qué siente el niño y no sólo qué dice el niño.
Para finalizar sólo me queda decir: ¡AGÁCHATE CUANDO TU HIJO O HIJA TENGA QUÉ DECIRTE ALGO! 🤗✨🙌💕

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