Carta a mi padre que nunca estuvo conmigo



Carta a mi papá que me abandonó:

No tengo una sola foto contigo, pero siento que te conozco, mi mamá me habló de ti, bien por supuesto. Dijo que se conocieron en una cafetería cerca de su escuela, que eras encantador y, cuando le serviste aquel café, no tuvo más remedio que darte su teléfono. Pintaba para ser una gran historia y, de algún modo, lo fue.

Sé que mamá y tú estuvieron juntos por poco más de 6 meses, que eran muy jóvenes y que el amor se apoderó de ustedes. También me contó que tu plan era irte al extranjero apenas reunieras dinero suficiente para hacerlo. Lo cumpliste.

Cuando te enteraste de que yo estaba en camino, lo aceleraste todo. Tal vez tuviste miedo, tal vez te sentiste incapaz de hacerte cargo de mí o, quizá, solo estabas más enamorado de tus planes que de mi madre. No importa. Te perdono.

Te perdono porque he trabajado durante años en mí misma, porque, aunque no te conozco, soy parte de ti y eso ya no me causa conflicto. Quizá me heredaste la pasión, ahora soy escritora y mi talento ha cruzado fronteras.

Te agradezco que hayas dejado a mamá solo para mí, no tienes idea de cómo la he disfrutado, de cuánto la he visto crecer como mujer y como la líder de este hogar. Mi mayor orgullo es haberla visto desde que lloraba por tu partida hasta que fue capaz de bendecir tu existencia.

Y, aunque fue complicado sobrevivir por años a los famosos Día del Padre, aunque a veces lloré al decir ‘no tengo papá’, hoy quiero perdonarte porque mi paz mental vale más que cualquier reclamo.

Ya no me pregunto ‘por qué te fuiste’, ahora solo pienso en qué me toca aprender y he llegado a la conclusión de que mi mayor logro ha sido dejarte ir y soltar el miedo al abandono. Eso, papá, es un acto de amor.

Te perdono por irte, porque ahora sé que fue lo mejor.

Atentamente, tu hij@.

Si tú como yo, fuiste de esos hijos que crecieron sin padre, te invito a reflexionar y a perdonar, claro, cuando estés listo para hacerlo.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Carta para mi padre el hombre que me hizo pero no me quizo

Ya le puedes cobrar legalmente a tus padrinos los domingos que no te dieron por años.

Niños que crecen sin su padre podrían convertirse en adultos más fuertes e inteligentes