Carta de una madre AS3SIN4

Me llamo Lidia Cruz y en este momento estoy viendo el noticiero, mientras espero en la sala del hospital que me quedo de paso... El estado clínico de mi hija es reservado, se que la policía viene en camino y pronto ya no podré escribir pues me esposaran. Aprovecho estos últimos minutos de libertad para confesar el asesinato del que pronto se me acusara. No pude evitarlo, al ver a ese mal nacido dañando la inocencia de mi hija algo dentro de mi que no conocía, despertó. 



Note su ausencia en el patio de mi casa y apurada, solamente guiada por mi instinto materno comencé a buscarla, encontré a unos cuantos pasos de la puerta de ese infeliz, el pequeño unicornio que le regalé para la navidad pasada, al verlo botado en medio del camino supe que algo no andaba bien, mi corazón comenzó a latir más fuerte de lo normal y dejé de escuchar el ruido de los coches, y de la gente... mi sentido auditivo se agudizó al 1000% , mi olfato olvido todos los olores y solo reconoció el olor a su cabello y su sudor, mi princesa, estaba muy Cerca yo lo sabía, seguí caminando y abrí la puerta que el despiadado en medio de su prisa olvidó cerrar con pestillo... entre, pase por la cocina y tome un cuchillo de carnicero, baje las escaleras con la ligereza de una bailarina hasta llegar al sótano y al final de las escaleras tome un hacha  que estaba puesta en la pared... esa hacha lleva las iniciales de ese malviviente, pues ha sido bombero toda su vida. - vaya contradicción-  voltie hacia izquierda y en medio de la oscuridad  pude ver su espalda y escuchar sus asquerosos gemidos mientras tapaba con fuerza  la boca de mi hija, recuerdo con rabia cuando le dijo...


-no te muevas, porque  te va a doler más


Mi pequeña lloraba de forma tan desgarradora  y el le decía, seras mi novia ahora, serás mi mujer pequeña.

Todo eso mientras me acercaba en silencio, de pronto solo recuerdo que todo sonido se ausentó y en mi cabeza una explosión, que me hizo dar un golpe certero con el filo del hacha justo en la parte media del cráneo de ese hombre, y el cuchillo que llevaba en mi mano izquierda se lo clavé una y otra y otra vez en su espalda... mientras caía hacia atrás vi sus ojos y noté que me reconocio...  cayó por fin al suelo y mi pequeña pudo descanzar en mis brazos de aquel dolor penetrante, note que temblaba y entre su llanto desgarrador pude entender que estaba viva, pero marcada para siempre... la tome en mis brazos y sentía como la sangre de sus piernitas machaba mi ropa la cobije porque  estaba desnuda, y como un bebé la saque de aquella casa, pero creo que por mi prisa olvide cerrar la puerta, bueno creo que ya lo encontraron... dicen que fue un crimen sangriento y atroz, en fin subí ami princesa al coche y conduje a este hospital... me atendieron inmediatamente  les dije lo que había pasado, así, tal cual, ellos llamaron a la policía  para seguir con el proceso.

Solo quiero decir que si, fui yo, yo lo maté, lo hice por salvar a mi hija, lo hice por salvar a más niños de pedófilos como el. Y si quieren saber si lo volvería hacer, la respuesta es si, lo haría con cualquier pedófilo que se cruzara por mi camino, porque soy una buena madre, UNA MADRE ASESINA.

Créditos a quien corresponda

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