Para los papás que aman a sus hijos: AUNQUE NO SEAN DE SU SANGRE.
Para los papás de hijos que aunque no son de su sangre, los cuidan como si fueran suyos. Siempre hablamos de lo valientes que son las mamás que comienzan una nueva relación después de una separación, pero esos hombres que se convierten en papás de la noche a la mañana, también merecen todo nuestro respeto. Esos hombres que aceptaron tener una familia completa y amarla como si fuera propia. Que tomaron como suyas todas las responsabilidades que conlleva tener un hijo, aunque no sea de su sangre Ellos que se desvelan cuando hay enfermedades, ayudan en los deberes con los hijos, y que se meten hasta dónde pueden con la educación de sus hijos, gracias, por ser ese tercer guardián en la vida de los pequeños Se merecen todo el respeto, porque su dinero bien podría estar en otras cosas, pero está en forma de comida y techo para ese pequeño que día a día le roba el corazón. Sus noches podrían ser de fiestas y reuniones con amigos, sin el peso en los hombros...