La atracción mental es más fuerte que la física y todos merecemos un amor así
Cuando salimos con alguien lo primero que descubrimos es el físico y claro que cada persona es única. La química del amor entra en juego y la atracción se vuelve un torrente de sensaciones a flor de piel. Todo cambia cuando la atracción va más allá y donde empezamos a buscar algo más que la superficialidad. Con el paso del tiempo la atracción física disminuye y da paso a otras sensaciones. El deseo pasional se transforma en algo más profundo. Si cerramos los ojos no vemos a esa persona que nos atrae pero si sentimos el poder de su mente. La atracción mental es más fuerte que la física y todos merecemos un amor así Cuando nos enamoramos, generalmente queremos estar con la persona de la que estamos enamorados tan a menudo como sea posible. Experimentamos mayores sentimientos de felicidad en su presencia, a menos que, por supuesto, ellos no sientan lo mismo, y entonces podrían ser mayores sentimientos de miseria y anhelo. Cuando se nos devuelve el amor...